Septiembre nos deja algunos de los productos más agradecidos del año: higos, granadas y las primeras setas ya empiezan a asomar en el mercado. Con ellos preparamos una ensalada templada, fresca y con contraste de sabores, ideal para una comida ligera o como entrante.
Ingredientes (para 4 personas)
8 higos maduros, 1 granada, 150 g de queso de cabra en rulo, 100 g de rúcula o mezcla de brotes, 40 g de nueces peladas, 2 cucharadas de miel, 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, 1 cucharada de vinagre de módena, sal y pimienta.
Elaboración
Precalienta el horno a 200ºC. Corta los higos por la mitad y colócalos en una bandeja con papel de horno. Riega con un poco de miel y hornea durante 8-10 minutos, hasta que estén tiernos y ligeramente caramelizados.
Mientras tanto, desgrana la granada y reserva los granos. Corta el queso de cabra en rodajas y tuesta las nueces un par de minutos en una sartén sin aceite, removiendo para que no se quemen.
Prepara la vinagreta mezclando el aceite de oliva, el vinagre de módena, una cucharada de miel, sal y pimienta.
Extiende la rúcula en una fuente o platos individuales. Reparte por encima los higos templados, el queso de cabra, los granos de granada y las nueces tostadas.
Termina aliñando con la vinagreta justo antes de servir, para que la ensalada no pierda su punto crujiente.
Un plato que combina el dulce de la fruta, el punto cremoso del queso y el crujiente de las nueces: sencillo, vistoso y perfecto para aprovechar lo mejor de la temporada.
